Remedios Varo: La Maestra del Arte Fantástico que Desafió la Realidad
Hola, soy Antonio García Villarán, y en este artículo te invito a explorar la fascinante vida y obra de Remedios Varo, una artista que, para mi asombro, no me fue presentada durante mis estudios de Historia del Arte. Su mundo es una amalgama de técnica, simbolismo y una imaginación desbordante que merece ser reconocida.
Una Vida Extraordinaria de Lucha y Éxito Tardío
La trayectoria de Remedios Varo me conmueve profundamente. Su vida, en apariencia, fue la de alguien que se forma con dedicación, que busca su camino a través de diversos trabajos y que, finalmente, logra reunir todo ese conocimiento para construir una obra realmente buena. Sin embargo, considero que su vida fue cruel en un aspecto: justo cuando alcanzó el éxito, la libertad creativa y el aplauso del público, un infarto truncó su camino.
Pero antes de adentrarnos en su arte, resolvamos una cuestión crucial: ¿es Remedios Varo una pintora española o mexicana? Nació en España y se formó allí, asistiendo a la Escuela de Artes y Oficios y a la Academia de Bellas Artes de Madrid. Ciertamente, sus primeros aprendizajes, influenciados por su padre ingeniero hidráulico, quien le enseñó dibujo y perspectiva, fueron fundamentales. Sin embargo, su obra más significativa la desarrolló en México. Así que, aunque nacida en España, debe ser considerada una pintora mexicana.
Las Raíces de su Genialidad: Influencias y Estilo Propio
Al analizar la obra de Remedios Varo, es evidente su dominio perfecto de la técnica y el dibujo. De hecho, en la academia se le otorgó el título de Profesora de Dibujo. Sus frecuentes visitas al Museo del Prado con su padre la expusieron a maestros como Goya, El Greco y El Bosco, cuyas influencias se reflejan en su trabajo antes de que forjara su estilo absolutamente propio.
Tomemos como ejemplo su obra El Trovador. Aquí vemos figuras alargadas, reminiscentes de El Greco. También aparecen criaturas híbridas y mujeres pájaro, que nos recuerdan la fantasía inquietante de El Bosco. La atmósfera oscura y ensoñadora, por su parte, evoca los grabados de Goya.
Pero Remedios Varo va mucho más allá. Para mí, ella es la verdadera pintora de la fantasía. En El Trovador, presenciamos una escena onírica: un trovador navega en una barca que es, a la vez, una sirena, a través de un bosque que es río, o quizás un río de arena. En este paisaje mágico, pájaros gigantes y pequeños conviven con una enigmática mujer pájaro que, inmersa en el tronco de un árbol, toca una flauta doble.
El Fascinante Mundo Simbólico de Remedios Varo
Si hay algo que me cautiva de la obra de Remedios Varo, es la riqueza de símbolos y la multitud de lecturas que se pueden dar a sus creaciones. La flauta doble, por ejemplo, es un aulos griego (o tibia romana), un instrumento ligado a los sátiros. La leyenda cuenta cómo un sátiro retó a Apolo a un combate musical con esta flauta, perdiendo y siendo desollado por el dios. Curiosamente, Apolo tocaba la lira, y el instrumento que porta el trovador en la obra de Varo, con las cuerdas formadas por los cabellos de la sirena-barca, se asemeja mucho a una lira. La mujer pájaro, que simboliza lo orgiástico o al sátiro, toca la flauta doble.
¿Qué nos está contando Remedios Varo en este cuadro? ¿Una historia de amor? ¿Un mito griego? ¿O es una obra abierta a la interpretación personal, donde cada uno proyecta su experiencia? Yo creo que es todo eso y más.
Técnica y Perspectiva: La Precisión al Servicio de la Fantasía
Una particularidad de Remedios Varo era su técnica meticulosa, muy similar a la utilizada en el Renacimiento. Para cada cuadro, realizaba un dibujo del mismo tamaño que la obra final, lo calcaba y luego pintaba. Esta minuciosidad se traduce en pinturas que parecen medidas y matemáticas.
En La Despedida, por ejemplo, vemos a dos amantes que se separan, pero sus sombras se encuentran y se besan en el suelo. Un castillo escondido lo observa todo, y el entorno, una extraña realidad medieval de ensoñación y soledad, está poblado de gatos, una de sus pasiones. Esta utilización de la sombra para invertir la idea, para darle la vuelta al cuadro, se repite en otras de sus obras, donde es la sombra la que se va, mientras la persona permanece pegada a ella.
La habilidad para dibujar arquitecturas y comprender la perspectiva la aprendió de su padre ingeniero hidráulico. Aunque sus dibujos no eran excesivamente complejos, dominaba la perspectiva cónica. Pero Remedios, una estudiosa y ávida lectora, no se quedaba ahí. En Bordando el manto terrestre, utiliza la perspectiva cónica con tres puntos de fuga, dos en la línea del horizonte y uno abajo, creando una perspectiva forzada y efectista, como de «ojo de perdiz», para explicar una nueva ensoñación. Mujeres tejen el manto terrestre desde una torre, un druida agita un recipiente del que sale el hilo… pura fantasía.
Alegorías y Creación: Un Universo Personal
Para hablar de pura fantasía, tenemos otra obra: La Creación de las Aves. Creo que es una alegoría a la creación plástica. Una mujer lechuza, símbolo del artista, sostiene un prisma por donde entra la luz. ¿Ilumina al pájaro que pinta o lo crea? Una ventana permite la entrada de una sustancia, quizás la inspiración, que decanta en tres colores. Con ellos, la mujer lechuza pinta pájaros que, al ser terminados (o incluso antes), alzan el vuelo. Para mí, esos pájaros son nuestras propias obras: cuando terminamos un cuadro, un poema o un libro, deben empezar a volar, encontrar su público, ser libres.
El Exilio, los Surrealistas y la Búsqueda de un Estilo Propio
La vida fue cruel con Remedios Varo también en otros aspectos. Durante la Guerra Civil Española en 1936, siendo republicana, tuvo que exiliarse a Francia. Allí conoció a los surrealistas: Max Ernst, Miró, André Breton y Leonora Carrington, quien se convertiría en una gran amiga.
Aunque los surrealistas, a menudo misóginos, no aceptaban plenamente a las mujeres, Remedios Varo aprendió de ellos. Sin embargo, yo sostengo una teoría: Remedios Varo no es una pintora surrealista. El término se ha manoseado tanto que cualquier cosa extraña se etiqueta como surrealista. Las obras de Varo tienen más que ver con la literatura y la fantasía que con el surrealismo puro.
Es cierto que en su juventud, junto a Óscar Domínguez y Marcel Jean, hizo algunos collages y dibujos surrealistas, pero los veo más como un período de aprendizaje, como bocetos que le sirvieron para desarrollar su propio estilo. A ello se sumaron sus estudios en la Academia de Bellas Artes, sus experiencias en publicidad para la empresa Bayer (donde ya se vislumbra su personalidad), y la necesidad de copiar obras de Giorgio de Chirico para subsistir. Se dice que incluso pudo haber realizado falsificaciones; no lo sabemos.
También trabajó como locutora, traductora y dibujando y pintando insectos en el instituto de Malariología de Venezuela. Esta última experiencia es muy relevante, ya que muchos de sus personajes artísticos parecen híbridos de animales e insectos. En Descubrimiento de un geólogo mutante, vemos un personaje con alas de mosca o mariposa que mira con un telescopio una flor gigante. Esta historia recuerda mucho a El Principito, uno de sus libros favoritos.
Innovación Técnica y Simbolismo Recurrente
Varo utilizaba diversas técnicas experimentales:
* Grattage: Consiste en aplicar ceras de colores, luego cera negra, y rascar con un punzón para revelar los colores inferiores.
* Decalcomanía: Aplicar una mancha de témpera o acrílico en un papel, doblarlo y crear formas aleatorias a partir de la mancha simétrica.
* Frotado: Poner elementos debajo de una superficie (papel, tela) y frotar con un carboncillo para transferir su textura.
Además, usaba pinceles extremadamente finos, logrando una precisión que a muchos pintores les resultaría imposible.
En El Encuentro, podemos ver la técnica de la decalcomanía en esas huellas. Es un cuadro inquietante: una mujer vestida de blanco, con una careta en una mano, se encuentra con un hombre búho en un lugar oscuro. Un pajarito se esconde en su manto.
El motivo de la careta se repite en varias obras, como en Mujer saliendo del psicoanalista, donde la careta verde, caída bajo la figura, es supuestamente ella misma, y porta la cabeza de su padre para arrojarla a un pozo, en una clara referencia freudiana.
Otro símbolo recurrente son los hilos y el acto de tejer, aprendido de su abuela. Esto simboliza el entrelazamiento de vidas y amistades. De hecho, Varo mantenía buenas relaciones con sus exparejas. Máquinas, ruedas y artilugios retrofuturistas también son constantes, a veces fusionados con el cuerpo humano. Su única escultura conocida, un híbrido de hombre con una rueda hecha de huesos de animales, es un testimonio de esta fascinación.
El Reencuentro con el Éxito y un Final Inesperado
La suerte de Remedios Varo cambió al conocer a Walter Gruen, un refugiado austriaco y propietario de una de las primeras tiendas de música clásica en México. Gruen, reconociendo su inmenso talento, la animó a dedicarse exclusivamente a pintar. Fue entonces cuando Remedios Varo encontró su voz.
Comenzó a exponer y sus obras se vendían con éxito. Tuvo dos exposiciones individuales que fueron un éxito rotundo de crítica y público, recibiendo numerosos encargos. Todo iba maravillosamente, hasta que, un día cualquiera, sufrió un infarto y todo se acabó.
Su última obra fue Naturaleza muerta resucitando. Una mesa con una vela (supongo que ella misma) y elementos de una «naturaleza muerta» que deberían estar quietos, empiezan a flotar, a girar alrededor de la vela, e incluso a estallar. ¡Magia pura!
Símbolos Místicos y Legado
Remedios Varo exploró ampliamente el simbolismo místico, como el uso de la estrella de cinco y seis puntas. Estos símbolos, presentes a lo largo de la historia del arte, los introducía en las cabezas de sus personajes. La estrella de cinco puntas, por ejemplo, ha simbolizado a Dios en el medievo, o el poder en Mesopotamia. Invertida, representa al diablo o el macho cabrío. En la época medieval, también representaba las cinco virtudes: generosidad, cortesía, castidad, piedad y caballerosidad.
El universo de Remedios Varo es inagotable. Ha inspirado a figuras como Madonna y, sin duda, a su amiga Leonora Carrington, en una relación de mutua influencia que exploraré en un futuro vídeo si este artículo y el vídeo tienen el apoyo que espero.
Amplía tu Conocimiento y Sigue Explorando el Arte
Espero de verdad que este viaje por la vida y obra de Remedios Varo te haya gustado y te haya sido útil. Si te ha interesado, te invito a darle a «me gusta» al vídeo en mi canal de YouTube, a compartirlo y a visitar mi web www.antoniogarciavillaran.es para descubrir más contenido sobre arte. ¡Tu apoyo me anima a seguir creando!
Si deseas profundizar más en su mundo, te recomiendo los siguientes libros:
* Cinco llaves del mundo secreto de Remedios Varo: Un compendio de artículos que desvelan muchos de sus secretos, con numerosas obras.
* Diccionario de Símbolos de J.E. Cirlot: Un libro de consulta fundamental para entender el ideario simbólico y desarrollar tu propia creatividad.
Nos vemos muy pronto en mi canal Antonio García Villarán para seguir explorando los movimientos sensacionales del arte. ¡Hasta la próxima!








